en el vacio de tu presencia:
escuchaba tu voz como un unisono que repite y seduce
se clavo tu mirada y tus besos han sangrado en mis labios
te llevo en medio de mis dedos, en medio de cada ebra de mi pelo
como el viento surpasando mis cienes y vomitando tus deseos sobre mi rostro.
Asi te veo muchacho cauteloso.... suave como el beso de la pluma, pero incierto como el infinito...

Escribe un comentario